tranquilos, que sólo a mí, suelo hacer daño. Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, derrochando la bolsa y la vida la fui, poco a poco, dando por perdida.

martes, 19 de junio de 2007

soñamos?

Soñamos?
Acaso soñamos?
o es nuestra vida el vestigio de las pesadillas
que soñó nuestro sueño?

Dolor?
acaso hemos sentido dolor
cuando el agua que baña mi sueño
son lágrimas que brotan por ser la sombra que soy?

Triste?
Soy triste?
Sí.
una mañana muda
roja tierra infértil
una estrella negra
una laguana muerta
desolación.

Muerte?
Acaso deseo la muerte?
no, deseo la vida
Deseo la vida que crece en este vientre que no existe
para que muera de frío en las brazas del deseo
que nunca hubo en mi.

Deseo la vida que llevo escrita en las venas...
para borrarla.

2 comentarios:

Iván R. Sánchez dijo...

Demasiadas preguntas complicadas.

JP dijo...

Nop...

Yo deseo para ti un dia soleado con besos del ser amado... de esta o la otra vida...

Abrazos