Yo no voy a decirte que soy un hombre puro.
Entre otras cosas
falta saber si es que lo puro existe.
O si es, pongamos, necesario.
O posible.
O si sabe bien.
¿Acaso has tú probado el agua químicamente pura,
el agua de laboratorio,
sin un grano de tierra o de estiércol,
sin el pequeño excremento de un pájaro,
el agua hecha no más de oxígeno e hidrógeno?
¡Puah!, qué porquería.
Yo no te digo pues que soy un hombre puro,
yo no te digo eso, sino todo lo contrario.
Que amo (a las mujeres, naturalmente,
pues mi amor puede decir su nombre),
y me gusta comer carne de puerco con papas,
y garbanzos y chorizos, y
huevos, pollos, carneros, pavos,
pescados y mariscos,
y bebo ron y cerveza y aguardiente y vino,
y fornico (incluso con el estómago lleno).
Soy impuro ¿qué quieres que te diga?
Completamente impuro.
Sin embargo,
creo que hay muchas cosas puras en el mundo
que no son más que pura mierda.
Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.
La pureza de los novios que se masturban
en vez de acostarse juntos en una posada.
La pureza de los colegios de internado, donde
abre sus flores de semen provisional
la fauna pederasta.
La pureza de los clérigos.
La pureza de los académicos.
La pureza de los gramáticos.
La pureza de los que aseguran
que hay que ser puros, puros, puros.
La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.
La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.
La pureza del que nunca succionó un clítoris.
La pureza de la que nunca parió.
La pureza del que no engendró nunca.
La pureza del que se da golpes en el pecho, y
dice santo, santo, santo,
cuando es un diablo, diablo, diablo.
En fin, la pureza
de quien no llegó a ser lo suficientemente impuro
para saber qué cosa es la pureza.
N. G.
tranquilos, que sólo a mí, suelo hacer daño. Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, derrochando la bolsa y la vida la fui, poco a poco, dando por perdida.
domingo, 10 de febrero de 2008
jueves, 7 de febrero de 2008
vendido a la noche
y cortar todo de raíz fue la solución más acertada, digo yo, no te veo, no me ves; de seguro nisiquiera me extrañas, con toda esa nueva vida que llevas ahora... cobarde me siento a veces por no buscarte; infelíz soy cada vez que recuerdo que estoy fuera de tu vida, que me mantengo fuera de ella, aunque quisiera siempre estar con vos. Ernesto Cardenal, poeta, dice que podré amar a otros como te amaba a tí, pero que a tí no te amarán como te amaba yo... cierto o no, no importa, yo estoy roto; como ese adorno que compraste hace mucho tiempo atrás y finalmente un día no va más no va más y se rompe... así, roto, como un "elemento decorativo" roto. que suerte!
cansa, ya no ver en mí más que un instante de placer... igual con los otros; gracias, de todos modos.
cansa, ya no ver en mí más que un instante de placer... igual con los otros; gracias, de todos modos.
lunes, 4 de febrero de 2008
A veces no somos más que cabrones que vagan todo el tiempo mendigando un poco de amor, de placer, de atención, de compañía... a veces somos el mundo que ya ha probado lo que deseábamos un día... buscando a ciegas la forma de morder la vida, sangrando el destino con excesos confusos de perdición.
... viento llegó, viento pasó y como me acuerdo... y me voy volando lejos de mi. dame lo que te pido.
... viento llegó, viento pasó y como me acuerdo... y me voy volando lejos de mi. dame lo que te pido.
domingo, 3 de febrero de 2008
-Déjalo un ratico en agua...
Una vareta y un poco de salsa brava para empezar el día, confuso como siempre.
Sexo... sexo, primer pensamiento... Los excesos son siempre exquisitos, y serían mejores con un poco más de sexo, de piel, de violencia. Qué tan necesaria es tener la piel de otro varón rosando la mía? ufff... muy necesaria. jajaja que me toque, que me toquen... sin permiso, con prudencia pero en exceso.
-Ahora ponle un poco de amoníaco...
-Tienes un mezclador? revulve, revuélvelo bastante.
Un dejo constante de placer, un ir y venir del mundo, leña que incendia... flashes de otras experiencias... la exaltación. Entregado, un culo entregado al mundo que no parece suficiente; quiero más, que duela más...
-Ya está la bolita? déjame ver. si, listo; quítale una parte y ponla en la pipa...
- Prendo?
-Claro, cuál es el miedo? bazukito super.
- Sí, un bombazo.
Y quiero más, no quiero decir basta... quiero excesos, no hará falta parar... uno de esos callejones en New York, en que los maricones solo iban a tirar y tirar y tirar... no quieres tirar? soplarte un pase? un bombazo?
Sí, más, de todo eso quiero más!
Una vareta y un poco de salsa brava para empezar el día, confuso como siempre.
Sexo... sexo, primer pensamiento... Los excesos son siempre exquisitos, y serían mejores con un poco más de sexo, de piel, de violencia. Qué tan necesaria es tener la piel de otro varón rosando la mía? ufff... muy necesaria. jajaja que me toque, que me toquen... sin permiso, con prudencia pero en exceso.
-Ahora ponle un poco de amoníaco...
-Tienes un mezclador? revulve, revuélvelo bastante.
Un dejo constante de placer, un ir y venir del mundo, leña que incendia... flashes de otras experiencias... la exaltación. Entregado, un culo entregado al mundo que no parece suficiente; quiero más, que duela más...
-Ya está la bolita? déjame ver. si, listo; quítale una parte y ponla en la pipa...
- Prendo?
-Claro, cuál es el miedo? bazukito super.
- Sí, un bombazo.
Y quiero más, no quiero decir basta... quiero excesos, no hará falta parar... uno de esos callejones en New York, en que los maricones solo iban a tirar y tirar y tirar... no quieres tirar? soplarte un pase? un bombazo?
Sí, más, de todo eso quiero más!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
